Confirmaciones
en Tayikistán
Durante su visita a Tayikistán, el Nuncio Apostólico
de Kazajstan y el Asia Central, Mons. Jozef Wesolowski confirió
el sacramento de la confirmación a algunos fieles católicos
.
La confirmación
es uno de los sacramentos más importantes en la vida espiritual
de todo cristiano. Asi lo consideran los 20 fieles católicos
de las dos parroquias de la Misión que han recibido el sacramento
de la confirmación de manos del Nuncio Apostólico Mons.
Josef Wesolowski.
Mons. Josef
aceptó con gran alegría conferir el sacramento de la confirmación
a fieles de las parroquias de San José y de San Roque. Su visita
al país se realizó del 1 al 6 de agosto.
El Nuncio
Apostólico señaló “que para él es
un honor poder participar en la vida de las parroquias de la Misión”,
donde por otra parte ya es considerado un “huesped de honor”
y se ha ganado el cariño y el afecto de los fieles.
En su homilia,
Mons Josef, destacó “que los candidatos de la confirmación
reciben el Don del Espíritu Santo, Aquel mismo que descendió
sobre los Apóstoles y la Santísima Virgen Maria. El sacramento
los unirá más firmemente a Cristo y a la Iglesia, El Espíritu
Santo los enriquecerá con la fortaleza necesaria para ser auténticos
testigos de Cristo.
Jornada
de la Familia en el Varsob
En la parroquia de
San José, se dedicó un domingo del mes de agosto a “la
familia”. El padre Juan Carlos Sack VE, párroco, organizó
un encuentro familiar, en el cual participaron más de diez familias
y algunos jóvenes de la parroquia de San José.
La familia, es sin duda
uno de los más grandes valores para la Iglesia, y asi la Iglesia
no es otra cosa que la “familia de Dios”. La familia, pero
sobre todo la familia cristiana, es el lugar en que los hijos reciben
de sus padres el primer anuncio de la fe. Por este motivo la familia es
llamada justamente la “Iglesia doméstica”, comunidad
de gracia y de oración, escuela de virtudes humanas y de caridad
cristiana.
En nuestros días
es muy frecuente el ataque de la sociedad secularista y hedonista, contra
la institución de la familia. La Iglesia se empeña en salvaguardar
y promover los verdaderos valores de esta institución humana.
La parroquia de San
José esta empeñada en esto, por eso se decidió, entre
otras cosas, dedicar un día de la familias un domingo de agosto.
Después de la misa dominical, cerca de cinco familias, con la particularidad
de ser numerosas, junto con el párroco y otros sacerdotes, se fueron
a las afueras de la ciudad, para rezar y descansar en familia.
La jornada fue inolvidable
para todos, pero pienso de manera especial para los niños que aprovecharon
para bañarse en el río, y practicar juegos y entretenimientos.
Uno de los jóvenes participantes reconoció la importancia
de santificar las fiestas, sobre todo el domingo el día del Señor
y señaló: “estoy muy contento de esta jornada en familia,
en oración y en comunión con el resto de los miembros de
esta parroquia, todo esto es mucho mejor que pasar el domingo mirando
la televisión”.
Las familias de la parroquia
confian, que una jornada de tal estilo formará parte de una de
las tantas buenas y sanas tradiciones de la parroquia de San José.
Campamento
de verano con los niños de la parroquia San José
Gracias
a la ayuda financiera de algunos fieles de la parroquia de San José
y de la organización Caritas Tayikistán, más de
30 niños de la parroquia tuvieron la oportunidad de participar
y descansar en el campamento “Zimchurud”.
En
las semanas preparatorias al campamento, si alguno hubiera tenido la oportunidad
de escuchar las conversaciones de los niños de la parroquia, entonces
habrían entendido que el tema más importante de la semana
era “el campamento”.
La
naturaleza y belleza del paisaje tayiko, es una invitación para
la recreación y el turismo. Sin embargo, lamentablemente no todos
los niños tienen la oportunidad de descansar y disfrutar del paisaje
tayiko. La mayoría de los niños de la parroquia nunca tuvieron
la dicha de participar en un campamento y fue así entre otras cosas,
que nuestros sacerdotes decidieron organizar un campamento.
La
preparación logística del campamento estuvo a cargo de los
padres de algunos niños, quienes procuraron pensar en todos los
detalles del mismo. El padre Juan Carlos junto con los padres Ezequiel
Ayala y Pedro Lopez dirigían todo, pero poniendo la mayor atención
en la preparación espiritual, deportiva y recreativa. También
los sacerdotes contaron con la colaboración de algunos jóvenes.
El
campamento superó todas las expectativas de los niños, por
lo menos asi lo manifestaban sus rostros llenos de alegría y entusiasmo.
Las actividades eran variadas, a la mañana participaban en la santa
misa y luego comenzaba una intensa jornada de juegos, deportes, salidas
y caminatas a la montaña. También se realizaban interesantes
concursos de preguntas sobre el catecismo, historia de la iglesia y bíblica.
Por supuesto los ganadores recibieron importantes premios. Al final de
la jornada se rezaba el santo rosario, caminando y contemplando la vida
y misterios de Nuestro Señor Jesucristo.
Todos estaban
muy felices, padres, niños y también los sacerdotes que
destacaban los grandes frutos de este campamento de verano para niños.
|