Alabado sea Jesucristo!

Queridos hermanos y hermanas:

  El 21 de noviembre toda la comunidad católica de Tayikistán, tuvo la gran dicha de recibir la visita del Fundador y Superior General del Instituto del Verbo Encarnado, Rev. Padre Carlos Miguel Buela. Su visita fue motivo de una gran renovación espiritual, su pensamiento final y la gracia que le pidio a la Santisima Virgen fue que “nunca seamos esquivos a la aventura misionera”, palabras que tienen un especial significado en los tiempos que nos tocan vivir.

  La aventura misionera, nos ha llevado a no permanecer tranquilos en los limites de nuestra diócesis de origen, a remar mar adentro, basta pensar en los millones de hermanos y hermanas de diversas naciones de la tierra, redimidos también por la sangre de Cristo, pero que aun no conocen el amor de Dios.

  La aventura misionera, como toda aventura, es una empresa de resultado incierto o que presenta riesgos, peligros y dificultades en el camino. Sin embargo, es la esperanza cristiana la que debe sostener al misionero, y la que nos debe sostener a fondo en nuestro compromiso por la misión.

  Los tiempos que nos tocan vivir son tiempos dificiles, que nos pueden llevar al pesimismo, sin embargo, éste siempre será un sentimiento injustificado en un verdadero creyente. Ni las campañas y grandes lobbys contra Dios y su Iglesia, podrán apagar el celo de los misioneros dispersos en el mundo. Así siempre hemos entendido, las palabras del Santo Padre en la Redemtoris Missio número 92: “Veo amanecer una nueva época misionera, que llegará a ser un día radiante y rica en frutos si todos los cristianos, y en particular los misioneros y las jóvenes Iglesias, responden con generosidad y santidad a las solicitaciones y desafíos de nuestro tiempo”.

  En la intención misionera del mes de diciembre el Santo Padre rezara para “que la Encarnación de Jesucristo sea el modelo de todo auténtico esfuerzo por inculturar el Evangelio”, una realidad que nos ha trasnmitido nuestro Fundador alrededor de 20 años y que se expresa en el número 5 y 26 de las Constituciones del Instituto del Verbo Encarnado, los cuales me permito transcribirles:

  n.5: “Por otro lado, comprometemos todas nuestras fuerzas para inculturar el Evangelio, o sea, para prolongar la Encarnación en “todo hombre, en todo el hombre y en todas las manifestaciones del hombre”, de acuerdo con las enseñanzas del Magisterio de la Iglesia”.....

  n.26: “Finalmente queremos, como fin específico y singular, dedicarnos a la evengelización de la cultura, es decir, trabajar para “transformar con la fuerza del Evangelio, los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, las lineas de pensamiento, las fuentes inspiradoras, los modelos de vida de la humanidad; para que estén imbuidos por la fuerza del Evangelio, los modos de pensar, los criterios de juicio, las normas de acción, pues no podemos olvidar que el Concilio Vaticano II ha señalado que: “El divorcio entre la fe y la vida diaria de muchos debe ser considerado como uno de los más graves errores de nuestra epoca y ellos se debe en gran medida a que el mundo “se ha ido separando y distinguiendo, en estos últimos siglos, del tronco cristiano de su civilización”, lo cual ha conducido a la descristianización de la cultura”.

En Cristo y María

Rev. P. Carlos Avila IVE
Superior Eclesiastico de la Misión Sui Iuris en Tayikistán

 

 

Visita del Superior General del Instituto del Verbo Encarnado

Como ya les anticipamos, la comunidad católica de Tayikistán tuvo la gran dicha de recibir la visita del Superior general del Instituto del Verbo Encarnado Rev. P. Carlos Miguel Buela. El 21 de noviembre arribó a Dushanbe el p. Carlos Buela, quien fue recibido por los sacerdotes del Instituto del Verbo Encarnado.

  La visita del p. Buela se prolongó durante una semana, y asi el 28 de noviembre retornó hacia Italia, donde el Instituto del Verbo Encarnado tiene la Casa Generalicia.

  La presencia del Superior General en la Misión Sui Iuris, ha sido de una gran importancia para los sacerdotes aqui presentes, quienes han tenido la oportunidad de hablar sobre muchos temas con el Fundador.

  El p. Carlos Buela visitó las dos parroquias de Tayikistán, en la ciudad de Dushanbe y Kurgan Tubie. Los fieles lo recibieron con una calurosoa bienvenida, quienes además le manifestaron su cariño y aprecio, pero sobre todo le agradecieron por haber enviado sacerdotes del Instituto a Tayikistán. Los niños de ambas parroquias, prepararon para tal ocasión varios números artísticos, algunas canciones, y presentaciones típicas de la cultura centro asiatica.

  El Fundador del Instituto del Verbo Encarnado se dirigió en varias ocasiones a los fieles de esta pequeña comundad católica, pero señaló en la ultimas buenas noches dirigidas a los sacerdotes que: “le llamó la atención fundamentalmente dos cosas: la comunidad de sacerdotes, su trabajo, alegría, y entusiasmo, y los frutos que se ven en la misión, por ejemplo las vocaciones, finalmente pidió la gracia a la Santísima Virgen, para que nunca seamos esquivos a la aventura misionera.”

 

Ejercicios Espirituales en San Peterburgo

  La vice-provincia de Rusia organizó ejercicios espirituales en la ciudad de San Peterburgo, donde participaron tres sacerdotes de las dos parroquias de la misión Sui Iuris de Tayikistán. Los ejercicios espirituales son predicados según el método de San Ignacio de Loyola.

  Una vez al año los sacerdotes tienen este tipo de ejercicios, que son parte del espíritu del Instituto del Verbo Encarnado, en esta ocasión participaron, también ocho sacerdotes, provenientes de Rusia, de Ucraina y de Lituania. Una vez finalizados los ejercicios, los sacerdotes tuvieron una semana de convivencia en la cual pudieron compartir momentos de alegría y fraternidad.

  El padre Juan Carlos Sack, párroco de San José, luego de los ejercicios espirituales viajó a Estados Unidos de América, ya que fue invitado para predicar los ejercicios que organizaba la provincia de USA, para los sacerdotes que trabajan en dicha provincia. Según nos testimonia el padre Juan Carlos, los ejercicios espirituales de San Ignacio, en los cuales participan tantos sacerdotes del IVE, es una real oportunidad que nos da Dios para renovarnos espiritualmente, y además es una ocasión para encontrarnos con otros sacerdotes que trabajan en otras realidades pastorales. El intercambio de experiencias siempre es de mucho fruto en nuestra tarea que es la evangelización de la cultura.